Zone of the Enders

 

Desarrolladora:  Konami
Plataforma: PS3
Género:  Acción
Gráficos:  3D
Idioma:  Español
Precio: 30€ (HD Collection)

 

 

 

 

 

 

Una de mis sagas pendientes es Metal Gear Solid. Nunca he sido fan del sigilo, ni de las historias de soldados, pero me compré el recopilatorio de PS3 por la relevancia del señor Kojima. La mayoría conoció al afamado diseñador gracias a Metal Gear Solid, pero no fue mi caso. Le conocí a través de una demo que repetí tantas veces que la tengo grabada en la cabeza. ¿El juego de la demo? Zone of the Enders: The 2nd runner.
Un juego de mecas con buen control, curiosos diseños y lo que más recuerdo de todo; un diseño de sonido/banda sonora cuidados. Tenía ese “regusto” de títulos de PS2 como Dark Cloud o Drakengard. Juegos entre la épica y un trasfondo oscuro.

Pero la entrega de hoy no es esa, sino Zone of Enders. La precuela de esta “saga” producida por el propio Kojima que reemplaza el género bélico por uno de los buques insignia japoneses, los mechas (robots gigantes).

Historia

La historia nos sitúa en el papel de Leo Stenbuck. Un joven que vive en la colonia espacial Antilia, situada en la órbita del séptimo satélite de Júpiter. Sus habitantes son conocidos como Enders, por vivir en un punto tan remoto del universo. Esto es posible gracias al descubrimiento de un material conocido como el Metatron, que ha originado un tremendo desarrollo industrial. Viajes espaciales, una mejor fuente de energía, la colonización de Marte y la creación de otras colonias, robots, etc. Justamente estos son desarrollados por los ingenieros humanos para agilizar la colonización de otros planetas. Con el fin de extraer el mineral, los ingenieros desarrollan los llamados Orbital Frames, unos robots que funcionan con Metatron. Dos de los últimos modelos, Anubis y Jehuty, son transportados a una base militar en la colonia de Antilia.

Hub del juego

La colonia está dividida en sectores a visitar conforme avancemos. Cada uno con robots con los que pelear.

Paralelo a estos eventos, grupos de revolucionarios surgen en Marte debido a los impuestos y las severas leyes impuestas a los habitantes, por los políticos terrestres. El grupo más conocido de insurrectos, BAHRAM, escucha de los Orbital Frame experimentales e invade la colonia espacial con la intención de robar ambos modelos.

Es aquí donde arranca el juego con un tímido Leo Stenbuck de 13 años llevado por sus compañeros de clase a la base militar donde están Anubis y Jehuthy. Tan mala es su fortuna que acaban envueltos en la invasión de BAHRAM, siendo la mayoría asesinados por un misterioso Orbital Frame naranja (pilotado por la oficial del ejército de BAHRAM, Viola). Leo, como buen prota; consigue salvarse dentro de la base militar. El caos se desata en las calles. Cientos de robots llamados “Raptors” atacando la estación. Acorralado en la nave, Leo termina en la cabina de Jehuty controlada por la I.A conocida como ADA. a partir de este momento, Leo deberá afrontar duras batallas, además de rescatar civiles, para hacer llegar a Jehuty a Marte.

Jugabilidad
Level up de Jehuty

Conforme derrotemos enemigos, subiremos de nivel.

Es en este momento que tomamos control del mecha, con un pequeño tutorial dividido en fases (puede ser obviado). El control del robot se siente muy fluido. Es cierto que detalles como usar los botones triángulo y equis para controlar la altura; se siente…. Un poco raro. Especialmente al navegar por el escenario.  Aunque el mayor problema es la cámara.

Funciona automáticamente en el modo normal, mientras que en los combates cuenta con un sistema de fijación automático. Algo de agradecer en los combates a distancia. A corta distancia la cámara se mueve más. Esto unido a una predilección por armas a media o larga distancia, hacen pensar que la intención de los desarrolladores es luchar alejados. Concepto que choca diametralmente con 2 factores:

Ataque de espada1) La espada: Jehuty cuenta con una espada en su brazo derecho para ataques cuerpo a cuerpo, que cargada daña bastante al enemigo. De las mejores armas del juego en términos de daño. Resulta arriesgada de ejecutar por lo expuesto que nos deja a un ataque. Un caso de riesgo-recompensa parecido a otros como la sierra del Gears of War. Es un equilibrio que recompensa la habilidad del jugador. Por eso la mayoría de las veces, nos encontraremos abusando de ella.

Técnica de agarre2) La destrucción del entorno: Tanto Leo como el propio juego hacen mucho incapié en minimizar los daños del entorno. Cosa que choca con peleas de mechas como Gundam o los Megazords de los power rangers. En este juego, y en especial en las misiones de salvamento, una bala perdida tuya o del enemigo supone la muerte de personas. Por tanto la mejor solución es evitar el combate en esas zonas, usar agarres o emplear ataques cuerpo a cuerpo.

En el apartado gráfico es donde llegan las malas noticias para aquellos dispuestos a jugar a este título en español en su recopilatorio HD. Konami, haciendo alarde de un meticuloso interés por sus licencias de videojuegos (jajaja NO) ha dejado las cinemáticas en muy baja resolución que hará arrancarse los ojos a los más exigentes. Afortunadamente, el resto del juego está a 720p con una mejora visual sustancial con respecto a PS2. Tristemente, los años no perdonan al juego de Kojima Productions. Los arreglos de este recopilatorio ayudan, pero su dirección de arte no ha envejecido bien.


Felicitar a Sunrise Studios por el trabajo realizado creando una intro anime preciosa al recopilatorio. Combinada con el tema principal, hace de la intro una mezcla de escenas que establecen el carácter energético, en ocasiones oscuro también, del título.

Leo Stenbuck

Una muestra de la calidad de los modelados en las cinemáticas.

Estamos ante un título con la marca Kojima. Un juego basado en horrores causados por la guerra en la mente de un joven que estuvo en el lugar y momento menos oportunos. Leo es un tanto quejica y a veces demasiado obsesionado con la ética de sus acciones. No ha pasado por ningún trauma que le haga cuestionarse la moralidad de sus acciones como sugiere el juego. Suena forzado incluso para personajes completamente buenos o malos (como los de las historias infantiles). El juego no se cansa de enfatizar en lo “bueno” que se cree.

Leo y ADA

ADA y Leo dentro de Jehuty.

Ada es el segundo personaje con desarrollo en la historia. La I.A (lo siento, no he visto Star Trek) me recuerda un poco a Spock, un personaje puramente racional. Movido por acciones humanas ocurridas a su alrededor, comprende el pensamiento irracional humano. No me gusta que a raíz de un evento del juego, cambie radicalmente su trato hacia Leo. Es tierno ver su charla momentos antes de la batalla final, con un momento entre piloto e I.A mostrando preocupación por la vida del otro. ADA no demuestra sus colores hasta el final del juego revelando su verdadero propósito. Donde, a título personal, se siente como una damisela en apuros pidiendo ayuda a Leo; pero también aceptando su destino. En este momento sí me parece más apropiado que ADA, confiando en su piloto y pasado lo peor, le hable con franqueza de su verdadero propósito.

Viola desafiante

Viola buscando pelea en todo momento.

El tercer personaje importante de este juego es Viola. La enemiga principal del título.
Realmente no es hasta el final que entiendes a este personaje. Esta mujer tiene esperanzas en que sea Leo quien la mate en una gran pelea. Creí que era la versión femenina del tropo samurai de “quiero ser vencido en batalla porque si no es un deshonor” y bla, bla, bla.
El giro de guión llega justo en el final del juego (al igual que el prota, hasta el final no sabemos nada de ella). Es una mujer fuerte, orgullosa de su fuerza. Una superviviente que ha superado todas las adversidades que la vida le ha arrojado, alzándose sobre los cadáveres de familiares y amigos que ha debido matar. No se arrepiente. En algunos aspectos recuerda a John Rambo. Con la diferencia que Viola sigue en esa espiral de muerte producida por la guerra. Presupongo que sigue en BAHRAM porque esperaba morir en batalla, a manos de un mejor piloto de Orbital Frame. Alguien que reconozca su fuerza.

Lo malo es que por interesante que sea, no pude evitar sentir todo esto muy apresurado. No hay casi momentos en el juego en los que se vea a Viola actuar acorde al personaje que desvela ser en la penúltima cinemática del juego. Aún con todo, sigue impactando el momento que decide hablar sobre sí misma en señal de reconocimiento a Leo: un chico al que todos subestiman por su edad, menos Viola.

Estos tres personajes son, a mi parecer, el punto fuerte del juego. Se nota que es algo por explorar, pero el equipo desarrollador buscaba otro enfoque al tema predominante en Metal Gear. La guerra. Si Solid Snake representa los horrores de la guerra en el campo de batalla (no he jugado la saga aún, perdón si me equivoco), Zone of Enders habla de las víctimas. Tenemos los niños soldado (MGS V creo que toca algo de eso), por otro los mártires de guerra, las propias víctimas huyendo del conflicto (las misiones de rescate) y finalmente los propios soldados, como John Rambo en su película. Es una pena que estas lecturas no puedan hacerse hasta el final, porque daría para un discurso belicista interesante sin tener el nombre “Metal Gear” pegado.

Personajes principales de la historia

Ah! La chica peliazul es Celvice Klein. La damisela inútil del juego que le hace “tilín” a Leo.

Es una pena que el apartado artístico no aguante bien el paso del tiempo. Pocas localizaciones, falta de variedad en los enemigos y 4 tipos de ataque (2 normales y 2 cargados), son el tipo de cosas que restan puntos a la experiencia. Hacen del juego algo monótono en una sesión larga (4h de juego me ha llevado buscando todas las armas).  Si no fuese por esos detalles, recomendaría mucho este pequeño juego de culto. Tiene cosas que decir, aunque sea en el último momento, que merecen ser exprimidas en un juego más elaborado.

¿Será 2nd runner la culminación de todo, o sólo será una versión estirada de este Zone of the Enders? No lo sé. Volveré a la saga algún día para averiguarlo junto a Dingo, el siguiente piloto de la unidad Jehuty.