La última novela gráfica del autor de Scott Pilgrim

Edición original: Seconds, Ballantine Books (PRH) 2014
Publicación: Seconds, DeBolsillo (PRH)
Autor: Bryan Lee O’Malley
Ayudante de dibujo: Jason Fischer
Color: Nathan Fairbairn
Formato: Rústica, 337 páginas, color
Precio: 17,95€

 

 

 

 

 

Sinopsis

A Katie las cosas le van bastante bien. Es una joven chef en un restaurante de éxito y planea abrir otro aún mejor. Pero un día todos sus proyectos se tuercen, su actividad amorosa se dirige al borde del abismo y una camarera sufre un accidente muy desafortunado. De repente, su vida ha pasado de estar bastante bien a no demasiado. Katie necesita una segunda oportunidad… y quizá no imagina los riesgos que conlleva obtenerla. Descubre la última novela gráfica del autor de Scott Pilgrim, Bryan Lee O’ Malley.

Opinión

Bryan Lee O’Malley dejó el listón muy altoScott Pilgrim fue un éxito mundial tanto en crítica como en ventas. Incluso hicieron una adaptación (bastante decente a mi parecer) al cine. Una obra donde el humor y la cultura pop explotaban a cada página. De hecho, no fue hasta 4 años después del último tomo de Scott Pilgrim que no sacaría su siguiente obra. En este caso, cambiaría el formato. Una sola novela gráfica, un proyecto más humilde y más personal: Seconds.

El esquema es muy parecido, O’ Malley se dedica a lo que mejor sabe hacer: Mezclar la más pura cotidianidad, el humor y una rocambolesca fantasía. Y le queda de maravilla. En este caso, la protagonista, Katie, encuentra una manera de corregir errores del pasado. Las cosas se torcerán.

La historia es sencilla, hay bifurcaciones espacio temporales pero no se engordan mucho. Lo peor: siento si puedo estropear un poco la experiencia de lectura, pero la trama desemboca a lo mismo que el resto de historias que han tratado el tema de arreglar el pasado, y no va más allá. Pero sí que hay personajes entrañables, intriga, y un toque de mística con los espíritus de las casas muy guay (y poco explotado). No hay realmente mucho más que decir, es una obra corta pero bastante entretenida. Es ideal para jóvenes lectores (sobretodo si están poco leídos, porque si no van a encontrar más de lo mismo) o para aquellos que, como yo en el momento que la leí, necesitan descansar un poquito de tanta épica o tanto drama. Dentro de su simplicidad, está muy bien ejecutada.

En el cómic, hay un narrador en off hablando constantemente, al que Katie, a veces, puede escuchar y replicar. Ese juego da una fluidez al relato muy divertida, porque tampoco es algo sobreexplotado dentro de la obra. Se utiliza con cabeza y en la cantidad justa para que no sea pesado. Un gran acierto.

El dibujo de Bryan Lee O’Malley ha evolucionado mucho desde sus comienzos. Aún siguiendo su personal estilo, con influencias del manga y del cómic americano, esta obra es mucho más minimalista y sencilla en la composición de página que sus anteriores obras. Y desde luego no pierde coloreado. Se reduce (también por el tono del cómic) el dinamismo y la acción. Nos deja unos acabados mucho más limpios y profesionales. Ha creado un estilo propio y es un maestro en él. Es evidente que O’Malley ha querido distanciarse de Scott Pilgrim para darnos algo distinto y no ser otro de tantos autores de todos los medios que lo han petado con un producto y nunca salieron de ahí.

 

Sí, es verdad que el listón estaba muy alto. Y sí, Seconds no te va a cambiar la vida. Pero en un mundo en el que nos comen los relatos de dramas históricos, ciencia ficción distópica o superheroes, no está de más, alguna que otra vez, pasarse por el Seconds. Un restaurante de ambiente familiar y amable. Un restaurante al que no vas a por alta cocina. Vas porque te hacen platos de toda la vida, pero platos riquísimos. No nos olvidemos de estas obras, de lo cuqui, de lo tranquilo, de lo amable. De vez en cuando, hay que relajarse. Hay que visitar el Seconds.