Una serie de detectives nada común

 

Edición original: Majin tantei nougami Neuro. 23 Tomos (2007)
Publicación: Planeta cómic.
Autor: Yusei Matsui
Formato: Libro rústica, 192 págs. .
Precio: 7,95€

 

 

 

 

SINOPSIS

Dicen que hay detectives que necesitan resolver misterios para sobrevivir. En el caso de Neuro, un demonio de otra dimensión, es una necesidad literal, ya que se alimenta de ellos. Pero tiene un gran problema: aunque puede resolverlos, no puede interactuar en nuestro mundo, así que necesita alguien que actúe por él.  Para ocultar su identidad como demonio, obliga a Katsuragi Yako, una estudiante de secundaria, a convertirse en detective, a cambio de que él resuelva el misterio del asesinato de su padre; así que mientras él resuelve los casos haciéndose pasar por su asistente, Yako va adquiriendo habilidades para analizar y comprender mejor que nadie la psicología humana.

OPINIÓN

Las series de detectives nos ofrecen una serie de casos y misterios que nuestros protagonistas tienen que ir resolviendo. Cada asesinato es un rompecabezas, y cada asesino un enigma que desentrañar. Neuro viene del mundo demoníaco para alimentarse precisamente de los enigmas de la gente, y una vez satisfecho, buscar el siguiente. Por ello veremos un montón de asesinatos y casos de todo tipo que Neuro y Yako resolverán para tener contento al primero.

Sin embargo, si esta serie consigue diferenciarse del resto, es por sus asesinos, los cuales, lejos de asesinar por objetivos pragmáticos, lo hacen como consecuencia de sus propias obsesiones. Cada asesinato será el resultado de las acciones de la psique del culpable de turno, y una vez lo resuelvan veremos un cambio. Su rostro, su complexión, su personalidad darán un giro de 180 grados para retratar la obsesión que tiene por el asesinato de turno. Ya puede ser por querer llamar la atención, ser el jefe del nido o sentir esa sensación al hacer un agujero de forma compulsiva. Si en algo se distinguen estos asesinos de las demás series policíacas es que parte de su personalidad refleja el asesinato que ha cometido.

Incluso algunos desafiarán la lógica

Pero no son el único punto fuerte de la historia, y es que nuestra pareja protagonista tampoco es convencional. Para empezar, tenemos a Neuro, un demonio. Para él no hay casi peligro existente. Por muy peligroso que sea el asesino que tenga delante, a Neuro poco le importan sus acciones: si ha conseguido comerse el enigma, su interés pasa a ser nulo. Además, el hecho de que sea un ser sobrenatural hará que los casos no tengan que resolverse por los métodos lógicos y realistas de hoy en día. El autor le ha dado una infinidad de herramientas del otro mundo que le permiten saber qué ha pasado y cómo ha sucedido, e incluso torturar a sus víctimas. Por un lado permite ofrecer una visión más directa de los acontecimientos. No estará divagando sobre cada pista que encuentre, tiene más medios que el detective medio. Lo único que le falta es la intuición de Yako.

Y es que Yako no está solamente para ser el toque cómico y torturado de Neuro. Mientras este va solucionando casos, ella irá aprendiendo más de la psique humana, complementándose así con Neuro. Ella será la empatía, y se enfocará en entender las acciones de los demás personajes mientras que Neuro será la herramienta para explicarnos el funcionamiento de cada caso.

Una pareja de detectives inusual

La compenetración entre ambas partas nos ofrece una serie de casos y asesinatos que se separa un poco del resto, no mucho (sigue habiendo bastantes tropos del género), pero entre ellos y los psicópatas que irán apareciendo se ha sabido dar una serie con su propio toque. El dibujo no hace más que resaltar esa personificación en los sospechosos  y pronto irán apareciendo nuevas amenazas que intentarán hacer jaque mate al demonio Neuro.

Se da una contraposición en la importancia de nuestros protagonistas: al inicio Neuro es quien se lleva toda la atención, y luego es Yako la que sobresale, consigue dar una historia interesante de principio a fin. Como contra podemos señalar precisamente al mismo Neuro. El hecho de que tenga todo un sinfín de herramientas para conocer la mecánica del caso hace que no nos narren el proceso de investigación de una forma tan lenta como las demás series del género. El lector no está para investigar junto a los protagonistas, aquí es más un espectador lejano que tiene que entender la solución y la motivación del crimen una vez lo hayan narrado los personajes.

Aunque precisamente por ese motivo se ha logrado una serie de detectives distinta. Yako se verá sumida en un nuevo mundo cuando Neuro solucione y se alimente de su enigma, y esta oportunidad le permitirá, aparte de ser torturada y humillada de formas inimaginables, entender un poco más la psique de todos los demás personajes que irán apareciendo. Los fans de los misterios y los casos de asesinatos tienen aquí una visión demoníaca de lo que sucede más allá de la mente humana.

A Neuro no le importa el motivo, solo el enigma