La autoría de las imágenes utilizadas pertenece a los estudios desarrolladores de los distintos videojuegos reseñados. En este caso, Night School Studio y Bombservice.

Oxenfree

Alex es una chica que acompaña a su amigo Ren a una isla abierta al turismo. Le acompaña su hermanastro Jonas, que se ha mudado hace poco. Tras desembarcar en la isla, Clarissa y Nona les esperan, un par de conocidas del instituto. Una noche todos juntos bebiendo en la playa alrededor de una hoguera, pasando el rato. A partir de ahí, Ren tiene una idea que joderá a todo el grupo, haciéndoles vivir una experiencia difícil de olvidar.

Al igual que en juegos como walking dead de Telltale games, tendremos un árbol de diálogos en los que el silencio será una opción.

Alex es una chica que llega a esta isla sin esperar gran cosa. Ren le dijo de llevar una pequeña radio portátil para sintonizar un mensaje en la radio, pero poco sabría lo vital que le sería. La radio será su medio de interacción principal con el entorno. Permite abrir cerraduras incluso, llegado cierto momento del juego. También es posible sintonizar una frecuencia concreta para escuchar consejos, o pillar alguna emisora con música de otra época.

La radio será el elemento principal para resolver puzzles, salir de callejones sin salida o en general contactar con la entidad de la isla.

Alex es una chica que se ve obligada a tomar el mando. Debe dirigir a sus amigos para afrontar unas situaciones límite. Todos sus amigos deben enfrentar a fantasmas de su pasado, y otros que intentan poseerles. El doblaje es bastante bueno, y las opciones de diálogo son lo más interesante del juego. A lo largo de las 4 horas de juego, existen muchas posibles conversaciones que llevarán a distintos finales. En función de cómo Alex aguante la situación, los sucesos del juego cambiarán. Una aventura con momentos de terror, que juega muchísimo con las distorsiones de imagen y sonido. Ambos excelentes con una dirección de arte con fondos dibujados recorridos por personajes  modelados en 3d.

Alex es una chica que sufre por su pasado. Igual que los demás. Igual que en la serie Perdidos (salvando MUCHO las distancias), da a sus habitantes un consuelo, la forma de comunicarse con sus seres queridos. Con la pega de que todo es cosa de un ente paranormal que domina la isla, generando toda clase de fenómenos. Pequeños puzzles sencillos que nos mantendrán en un bucle o un punto muerto, si no cambiamos algo que rompa dicho bucle.

El diseño de Alex, la chica protagonista. Normalmente veremos su modelado 3D enanísimo por lo alejada que estará la cámara. La distinguiremos gracias a su pelo y chaqueta naranja.

Alex es una chica que quiere arreglar las cosas. No es una heroína, ni tampoco tiene poderes. Ni está relacionada de manera especial con la isla o sus habitantes. Sólo es una chica del pueblo cercano a la isla, que estudia allí, sale con amigos, hace estupideces… Llevando una vida normal. Por lo que es más fácil simpatizar con ella y nuestras decisiones.

Oxenfree es un bucle.

 

Momodora: Reverie Under The Moonlight

Esta es la cuarta entrega de una serie de juegos de plataformas que han ido evolucionando al género metroidvania. No conocía la saga y empecé a jugar este juego gracias a Games Done Quick, un maratón benéfico que disfruto en verano e invierno. Su estilo pixel art me entró por los ojos. No tenía el detalle de los juegos de 16 bits antiguos o indies recientes como Shovel Knight o Owlboy. Esto lo compensaba con una paleta de colores que ayudaba a diferenciar al personaje, enemigos y entorno (parecido a títulos de la era NES).

El apartado visual se nota muy trabajado. No por nada esta es la cuarta en una saga de juegos. Esto también se nota a nivel de gameplay.

En Momodora somos Kaho, una sacerdotisa con la misión de erradicar la plaga que ha llegado a su aldea. El juego comienza en el bosque a las puertas de la ciudad, con algunos enemigos para que nos acomodemos a los controles. Podremos saltar, rodar, pegar con nuestra arma principal (una hoja de árbol), y un arco.
El arco es el arma a distancia, pudiendo cargarlo para disparar 3 flechas. La hoja permite hacer combos a corta distancia que quitarán más vida. La pega de esto es que el rango de la hoja es ínfimo y es probable que acabemos chocando con el enemigo (perdiendo vida en el proceso).

A lo largo de las pantallas que componen las áreas de la ciudad, encontraremos campanas. Punto de guardado y en donde recuperar salud.

Tanto a los jugadores como a la prensa les gusta decir que algo es “el Dark Souls de X”, inundando las redes de comparaciones que se han convertido en meme. Aún no queriendo subirme al tren de la moda, debo de usar la saga de From Software para hablar de la principal mecánica, las campanas. Tocarlas regenerará nuestros objetos consumibles (salud y potenciadores), igual que las hogueras. Pudiendo incluso teletransportarnos entre ellas llegado cierto punto del juego. De hecho el tono general del juego es parecido al título de From Software.
Karst es una ciudad sombría, con cultos religiosos y gente en las calles. No todo bicho viviente nos quiere muerto, pero sin duda los habitantes tienen un carácter en general más retorcido. Muy pocos se libran del influjo que la plaga ha desatado en el corazón de los habitantes, una de ellas siendo Cath, mujer que forma parte del ejercito de la reina. Ella por su lado y nosotros por el nuestro, deberemos llegar hasta la reina de la ciudad para que deshaga todo este asunto de plagas de brujas, esqueletos y demonios por las calles.

Llegado a cierto momento, podremos convertirnos en gato.

¿He dicho ya que la prota puede transformarse en gato a voluntad?

Momodora es un juego muy breve, condensando todo lo que hace bueno a un metroidvania. Saltar, backtracking, armas, secretos, mejoras, coleccionables, mejoras, etc. Personalmente me lo he pasado tan bien, que me lo acabé de una sentada. Si te abruman juegos como Hollow knight o la saga Castlevania, quizá Momodora sea una experiencia mejor para empezar a acercarte a este particular género. Todos los personajes importantes son mujeres, y salvo una jefe característica del juego, no hay sexualización precisamente por la falta de detalle en los sprites que comentaba al principio. Por favor, a pesar de que un jefe tiene un airbag importante (y es el sitio donde pegarle), dadle una oportunidad. Es un juego divertido.