La rutina y la soledad estarán presentes en la mente de nuestras protagonistas

Un de las otras series que salió en la misma temporada de anime que Demi-chan wa Kataritai fue  Kobayashi-san Chi no Maid Dragon de Cool Kyoushinsha, otra serie de chicas monstruo. Es frecuente ver en las redes sociales al personaje de turno como crítica todas las series de temporada. Con la excusa de que no hay series que cambiarán el futuro a mejor suele dejarse un montón en el tintero. Y que no sean obras maestras no significa que ya se las pueda tildar de pobres. Kobayashi-san Chi no Maid Dragon puede parecer otra serie de chicas monas, pero tiene mucho más bajo esta percepción (aunque poner un clip de los “pechos del dragón” como publicidad no ayudó mucho).

La vida, si es con compañía, mejor.

Kobayashi-san Chi no Maid Dragon nos presenta a Kobayashi, una oficinista que aún no llega a los treinta años y su maid, Tooru, una dragona. La serie nos irá relatando el día a día de las dos mientras van apareciendo más personajes. Algunos se quedarán en casa de Kobayashi y otros encontrarán a humanos dispuestos a acogerles. Los dragones y otras criaturas que vendrán tendrán dos apariencias: la humana y la mitológica. La idea tras la transformación es que cada ser tiene sus propias formas; el concepto de Tooru engloba tanto al dragón verde como a la humana rubia.

Antes de que nos demos cuenta tendremos a bastantes personajes venidos del otro mundo en nuestra sociedad. Y la última que se dará cuenta será Kobayashi. No vemos cómo era su vida antes de conocer a Tooru, únicamente algún que otro  retazo. Se levantaba, iba a la oficina, luego de copas y a dormir. Pero para cuando se quiere dar cuenta, su vida ha dado un cambio. Ahora tiene a gente esperando en casa. Le traerán más o menos problemas, pero ya no está sola. No tenía mucho contacto con su familia, no por nada, lo obligatorio y ya. La entrada de Tooru y los demás en su vida le supone un cambio en la rutina. Un cambio que a primera vista no se nota, pero en cada ocasión en que tiene un momento para pensar, se da cuenta de lo que tiene.

Por otro lado, tenemos a los dragones y seres sobrenaturales. El uso que se la ha dado en esta serie a este tema es la contraposición entre ambos mundos. Tooru y los demás tienen una vida mucho más larga que Kobayashi. Para ellos su estancia en este mundo será un respiro, para Kobayashi será toda su vida. El hecho de pensar que llegará el día en que Kobayashi muera descontrola a Tooru. La llena de pensamientos negativos y ganas de dejarlo todo. El miedo a perder la felicidad actual existe, y llegará. La serie nos muestra distintos momentos en que Tooru desconecta del mundo para posicionarse ella en sus pensamientos.

Si pierde a Kobayashi pierde una parte de su vida.

Tanto Kobayashi como Tooru se encuentran en un momento estable de su vida. Las dos estaban solas a su manera. El encuentro de la dragona y la oficinista inició una relación que disfrutarán en el día a día. Competirán, se cuidarán e irán juntos a la competición escolar de la pequeña Kanna, otra dragona. La compañía que tendrán en el hogar será ya la rutina en la que se verán metidas. Pero no todos estarán conformes con la situación.

[En este párrafo habrá spoilers del último capítulo de la adaptación animada.]
En el último capítulo viene el padre de Tooru. Quiere llevarse a su hija a su mundo. Dependiendo del formato los eventos varían un poco. En el manga todo transcurre en el portal del hogar. En el anime se la lleva y cuando se escapa tienen una lucha (es el último capítulo, tiene que ser espectacular), pero la base es la misma. Su padre sabe de las diferencias entre ambas. Considera que Tooru juega a las casitas y tarde o temprano se dañará por ello. Además de que dicha relación ha hecho que otros seres empiecen a interferir en este. En ambos formatos tanto Kobayashi como Tooru defienden su convivencia y se plantan ante el padre. Más adelante llegará Iruru que también supondrá una amenaza inicial ante dicha convivencia.

Otro enfrentamiento que crea la serie es la división entre los dragones del caos y los del orden. Tooru pertenece al primer grupo, y en su vida pasada ha sido el símbolo de destrucción de muchos. Esa contraposición con la vida que lleva ahora, y cómo la convivencia y relaciones la llenan más, se va mostrando de forma continua. Dependiendo del formato se enfatiza más un aspecto u otro. En el manga el ritmo es más pausado, y cuando algo negativo invade la mente de Tooru la contraposición de dicho cambio es brusco. El anime se para más en expandir la rutina de la familia así como se crea una forma para la mente de Tooru bajo la forma del dragón.

La soledad parecía interminable… hasta ese día

Al final es una serie cómica más profunda de lo que puede parecer por la misma sinopsis. Pasará por alto para toda esa gente que solo busca “calidad” pero no dejará indiferente a aquellos que le den una oportunidad. No es perfecta, y menos en el anime, que llega a ser absurdo con la relación entre Quetzalcoatl, sus enormes pechos y el niño Shôta. Pero sabe transmitir su mensaje. En nuestra vida habrá montones de cambios, y de algunos de ellos ni nos percataremos. Hasta que imaginemos cómo sería nuestra vida sin los seres queridos que han aparecido de golpe. Sean personas o animales de compañía, todos tienen cierto impacto en nuestra vida. Por muy aburrida que parezca nuestra rutina.