Una amnesica en París

 

En mi primera review del Anicember, hablaba de Don Bluth abandonando Disney y eclipsándola con su película “An american tail” (o “Fievel y el nuevo mundo” en castellano). No sé exactamente si por venganza o qué, Disney volvió a poner en los cines americanos “La sirenita”; coincidiendo con el estreno de Anastasia.

Tristemente, la película de hoy fue de sus últimos proyectos en la gran pantalla. Llegaría Titan A.E con una pobre campaña publicitaria, un producto que no sabía si iba a niños o adultos. Todo llevó a una pobre recaudación y el cierre de Fox studio animation, aquellos para los que trabajaba el estudio de Bluth (si me he documentado bien). A partir de ahí, Don y su compañero Gary Goldman, hicieron varios trabajos como vídeos musicales o animación para videojuegos.

Pero nadie ha venido para clases de historia. Vamos con Anastasia.

La caída de un imperio

La familia Romanov reinaba en la Rusia de 1910 disfrutando de su pacífico reino con fiestas en su pomposo palacio. En una de tales fiestas se cuela un vagabundo que dice ser el confidente del zar Nicolás II, este le dice “que te pires, vampiro” (era otra época y el emperador trataba de ser trending). Este se marca un ataque de drama queen “Malefica style” y maldice no sólo a la princesa protagonista, sino a toda la dinastía Romanov. Esta maldición será el desencadenante de la sublevación del proletariado, llevándose consigo a casi todos los Romanov, salvo una (técnicamente dos, pero al brujo/vagabundo le da igual). En su huída del proletariado colérico, se golpea la cabeza volviéndose amnésica ¿Cómo sobrevive la niña de los Romanov? No quiero pasarme con los spoilers, así que lo dejo ahí.

La historia de Anastasia es otra de esas adaptaciones de historias como Balto, donde el material original y la historia real distan MUCHO una de otra. Pero en ambos casos dan películas disfrutables. Aquí la historia real por si a alguien le interesa:

https://twitter.com/rafallopz/status/921564879953235968

Obviando la acritud histórica de los hechos, esta película de Don Bluth es su intento de princesa Disney. Personalmente, creo que barre a la mayoría de protagonistas femeninas de la compañía del malvado ratón corporativo. Anastasia es muy interesante, con carácter bien definido. Detalles en su manera de actuar que perduran aún con la pérdida de memoria. El problema llega con su evolución.

La primera mitad de la película usa una serie de números musicales muy seguidos para exponer toda la información (pegadizas todas). El problema de esto es que hay muy pocos momentos calmados. Donde no se cante, sino se hable del proceso por el que esta chica huérfana pasa. Un ejemplo es la escena en el puente con Vladimir. Ahí, Anastasia y el tocayo de Putín hablan, durante dos segundos; pero se siente un momento intimo suyo.
Cuando el grupo llega a París la cosa cambia, con más momentos entre la chica y el chico guapos. Primero queriéndose, luego desvelando un engaño y finalmente reconciliándose al final. Como en cualquier comedia romántica como… Princesa por sorpresa, por ejemplo.
Aunque al César lo que es del César. Bluth construye un clímax donde no es el chico quién salva a la chica, es la propia Anastasia quién salva el día.

Rasputín el olvidable

El villano de esta película es la cosa más innecesaria del mundo. Va con un relicario y salvo que sus demonios abren una verja… El vagabundo este no hace NADA. Es más, vive como muerto viviente porque le faltó por matar una Romanov ¿y se aísla del mundo? Pero puede visitar el mundo si quiere. Además, su odio viene porque le zar le expulsa de su casa. De tener alguna motivación más, no queda bien explicada.
Sus únicas buenas aportaciones como villano la hacen los poderes que consigue, unos diablillos guardados en un relicario. No es un ocurrente Hades, o una poderosa Úrsula, la presencia de Maléfica, ni siquiera es entretenido como el capitán Garfio. Su único rasgo característico es ser un cuerpo descompuesto, lo que da momentos cómicos con las partes de su cuerpo (personalmente no les veo mucha gracia). No parece un villano tan memorable como los de Fievel, En busca del valle encantado, o el secreto de Nimh. El secuaz de Rasputín, Barto el murciélago, destaca más. ¡Incluso tuvo su propia película! Hasta Puca, el perrito de Anastasia, tiene una contribución más significativa. Da cuquismo animal.

Es una de las últimas películas que produjo Bluth y se nota que intentaba aprovecharse de la fórmula Disney para mantenerse a flote en tiempos de necesidad. El motivo fue la perdida causada por su anterior animación “Hubi el pingüino”, producida por el estudio. Tras lo cual, dejaron a su productora (Metro Goldwyn Mayer) por Fox, siendo Anastasia su primera película con ellos. ¡Exitosa encima! Tanto que a día de hoy sigue siendo su película más taquillera.

Animación: Detalles y defectos

Antes comentaba como la película se rige por la fórmula Disney, como si no tuviera méritos propios la película. Todo lo contrario. Don Bluth es un artesano siempre dispuesto a arriesgar, y en este caso le salió bien la jugada. Un ejemplo fue el uso de amplios escenarios dibujados y adaptados al celuloide usando el sistema conocido como cinemascopio. Esto es, comprimir dichos escenarios, filmarlos para luego descomprimirse en la proyección (creo, no tengo del todo claro si lo he pillado). Era una técnica de la que Fox tenía la licencia, así que el estudio cogió esta técnica que no se usaba desde los años sesenta. Otra curiosidad fue que su socio, Gary Goldman, viajó a Rusia en busca de material referencial para los escenarios (edificios, carruajes, ropa, etc.). Esto es una muestra de la dedicación de esta pareja. Como en el caso de Basil, los extras del DVD profundizan más en esto.

Todo esto está muy bien, pero los problemas empiezan con los números musicales mencionados antes, o las escenas de mayor dramatismo. Dimitri, Anastasia y Vladimir lucen muy bien en esos momentos; bastante expresivos. Cosa que choca en los momentos peor dibujados. Algunos momentos como Rasputín obteniendo sus poderes, o algún número musical (ejem… el de París, ejem…) no aguantan tanto el test del tiempo. Otro detalle son los rostros.
Las caras de los personajes cambian mucho en calidad, sobre todo Dimitri. Hay veces en las que no parece mirar a ninguna parte, da la impresión de ser un personaje de relleno, no el interés romántico coprotagonista. Anastasia sufre de esto también en puntuales momentos donde no se la ve tan expresiva, pero eso ya es rapiñar críticas negativas.
Recomiendo ver su canal de youtube donde habla de sus películas. Aunque el canal habla principalmente de “Dragon’s Lair: The Movie”, su proyecto en crowdfunding. Don Bluth y Gary Goldman delante de la cámara son geniales, echad un ojo:

Desde Don con amor

En este caso he querido ahorrarme la reflexión sesuda intencionadamente. Quería hablar un poco de este abuelete que tantas buenas películas ha dado a una generación (y no tan buenas). Dado que el hombre está desarrollando una campaña crowfunding, quiere seguir produciendo animación; me parece mejor dedicar mi tiempo a hablar de las bondades de este hombre, en lugar de hacer de Señor exponiendo obviedades y quedando en ridículo hablando como un “iluminado”.

¿Es un cuento de princesa Disney con un patético malo? Sí. Pero la música es pegadiza (casi toda); y el conflicto a lo largo de la película da para un buen desarrollo de la pareja romántica (algo que rara vez hacía Disney). Luego esta toda la falta de acritud histórica, igual que en otras películas animadas como Balto. Pero si se ignora, la aventura de Anastasia es entretenida, con personajes divertidos. En general es buen entretenimiento para niños y adultos. Quizá iría con cuidado con el número de París, que es la canción que asocia consumismo con la mujer, como películas estilo Princesa por Sorpresa. Pero son pequeñeces en una muy buena película de animación.