Monedas de chocolate y latón

El 4 de noviembre de 2016, fue estrenada la película de One Piece Gold en los cines. Fue un milagro obra únicamente de los fans. Ni Selecta, ni los cines se pueden adjudicar ese mérito. Todo cosplay, merchandisign, charla en foros, conversación en redes sociales, fanart, etc. Todo ese material de los aficionados ha originado esta especie de milagro. Siendo el anime maltratado en tv (casi inexistente en la tv pública), es de agradecer ver que la gran pantalla no ha abandonado a la animación japonesa (ya no al menos).Aunque ¿qué te puedes esperar con los medios generalistas poniendo a caer de un burro a los llamados “otakus”?

Siempre está el típico reportaje de eventos manga/anime ridiculizando a los asistentes. No ayudan los muchos quinceañeros subnormales haciendo el cabra, pero bueno…. El anime vive de un fanservice estúpido muchas veces. Hay que quererlo por cómo es.

One Piece GOLD es una de esas películas que son sólo para fans. No tiene grandes lecciones detrás, no está creada como producto independiente. Es fanservice. Puro anime mainstream actual, con todas sus pegas y virtudes. Es difícil verla sin conocer la historia detrás de la banda pirata protagonista (82 tomos de historia en manga según Planeta). Si no eres fan de la serie, obvia este texto.

AVISO: Esta película se ha visto en japonés subtitulado, por lo que no se hará mención al doblaje de Selecta.

¿Las Vegas sobre el mar?

La película arranca con nuestra banda favorita llegando a Gran Tesoro, la ciudad/isla móvil del entretenimiento. Con un número musical digno del mejor festival de Las Vegas, aparece en escena el maestro de ceremonias, dueño de la isla y villano. Guild Tesoro. ¿Su plan contra los sombrero de paja? Estafarles para ver sus caras de desesperación al comprender que en esa isla, el oro manda sobre todo el mundo (literalmente). Dispuestos a devolverle el favor, los sombrero de paja se alían con Carina, una ladrona amiga de Nami; quién pretende robar la fortuna de Tesoro.

Una historia muy Ocean’s Eleven. En sus dos primeros actos funciona relativamente bien. Primero probando suerte en todo tipo de juegos, siendo luego estafados. Recuerda a “Los Picapiedra en Viva Rock Vegas”. Aunque al contrario que en esa película, esa parte es lo que desencadena la verdadera acción. Estafar a Tesoro en su mismo juego.

Los problemas en la película llegan al ejecutar el plan. Resulta que la comparación con Ocean’s Eleven no estaba muy desencaminada.
Los personajes engañan al espectador con un primer plan (y a Tesoro), que resulta ser una tapadera del VERDADERO plan. Es decir, su accidentado intento de infiltrarse, pensado tras un montaje de los piratas revisando planos… ¡TODO ERA PARTE DE LA TAPADERA! Me cabrea porque es algo surgido de la nada. La diferencia con Ocean’s Eleven es que ahí se molesta en dar pistas ambiguas. La revelación del plan en One Piece GOLD se siente como una pérdida de tiempo. Una distracción con los personajes actuando como una caricatura de sí mismos para matar el rato hasta llegar a los combates. ¡Que esa es otra! Resultan mediocres para los estándares de la serie.

Dinero y la libertad

Tesoro personifica el tema central, lo que el dinero provoca a la gente. Como ata a todos, y la idea de que hasta nuestros valores pueden comprarse. No es una mala idea que arrojar a la banda idealista de Luffy, que pelean por ser libres en el mundo. De hecho, la manera en que Tesoro tiene esclavizada a la gente es magistral. Arroja partículas de oro sobre la gente, que se impregnan en ellos. Luego Tesoro puede manipular dichas partículas.

De una manera u otra, la isla entera trabaja para él. Le proporcionan entretenimiento (un pelín sádico).  No posee un plan diabólico, es un villano que ya ha triunfado. Se aprecia un pasado jodido, en el que ha sido esclavo. Un hombre que ha pasado por mucha mierda en su vida, hasta convertirse en un megalomaníaco. Ha perdido el norte en su vida.
Si la película se hubiese centrado más en eso, One Piece Gold hubiera sido un producto bastante mejor. Más aún cuando la serie toca temas serios como la esclavitud, racismo, experimentación con niños, drogas, etc. Muy de puntillas, pero están.

Su ciudad flotante es un paraíso. Salvo unos pocos esclavos, que están cautivos por endeudarse jugando. Deudas que sus familias pagan con el sudor de su frente.
Salvo eso la ciudad de Tesoro es un paraíso, sin apenas afectados por ello. Mucha más gente es forzada a trabajar por culpa de las dichosas partículas.
Quizá TOEI ha querido recrear Dressrosa, pero cambiando España por Las Vegas. Pero la jugada aquí ha salido mal. Aquella saga funcionó gracias a todo el contexto expuesto en relación a Doflamingo, extorsión a la familia real, tortura, explotación, y destierro de gente “prescindible”.

Fanservice

Otro indicativo de que este es un producto para fans exclusivamente, es la presencia de determinados personajes que poco o nada pintan en la historia.

En primer lugar Spandam y Rob Lucci del CP-0 vuelven como reclamo publicitario. Ambos tienen un par de escenas sin importancia y sólo uno interactúa con los protagonistas brevemente. Por otro lado esta Sabo, el hermano de Luffy. Que aparece al final para frenar a la marina de invadir Gran Tesoro. Nadie explica qué hacen allí exactamente. Cameos carne de tráiler. Nada más.

El fanservice es muy habitual. A muchos le echa atrás por lo que supone en el anime: Objetivización de la mujer, caídas trambólicas imposibles en sus partes, desnudos sin excusa, molestas expresiones que repiten los fanboys creyendo que saben japonés (oni-chan, baka, dosukebe, senpai, etc.)…. Es molesto. Lo sé.
One Piece Gold no llega a estos extremos, pero si se siente igual de molesta en ciertas ocasiones. No deja de ser un producto muy para fans de estos bucaneros, porque si quitas eso; esta película es una vuelta a la forma de película anime tradicional. Quizá peor en este caso, por lo apresurado que es el inicio. Supuestamente el motivo de los sombrero de paja en Gran Tesoro se explica en un especial (One Piece GOLD episode 0) que Selecta no trajo con la película.

Fanservice con brilli brilli

Los fans habrán visto ya esto, y los que no lo sean; no encontrarán aquí nada que les haga interesarse en la serie. En otras películas de la franquicia, se reservaban los primeros minutos para construir una atmósfera alrededor del villano, o la banda tenía alguna motivación. Algo que les hiciera chocar con el villano. GOLD no ofrece nada de eso. La excusa es ganar dinero. Cosa que podría resumir la mente de los ejecutivos de TOEI.

Salvo el color y algunos buenos diseños (típica creatividad de Oda), esta película no ofrece nada interesante. Es relleno bonito con mucho brilli brilli. Una producción edulcorada con la tripulación de Luffy haciendo sus tonterías habituales. Algo para fans de los personajes. No de la serie.