El Stranger Things del jurásico (bueno, no).

Los grupos de niños son muy populares otra vez. IT con su grupo enfrentando a Pennywise, Stranger Things con Elven y sus rollos… Así que he decidido sumarme a este carro de popularidad alimentada por nostalgia de lo ochentero. ¡CON PUTOS DINOSAURIOS!

¿Realmente una película con dinosaurios necesita introducción?

El objetivo místico de poder que unió a los 5 dinosaurios. Una hoja. Lo sé Piecito. ¡ES ALUCINANTE!

 

El camino al gran valle

Piecito es el último cuellilargo (sí, doblaje latino del bueno) de su manada. Vive con su madre y abuelos, quienes viajan al gran valle. El único lugar con agua y hierba abundante en todo su planeta. Un día se produce un terremoto, Piecito sufre el  peor bambi-cidio de la historia, por lo que le tocará viajar sólo a ese paradisiaco valle. Realmente no estará sólo. Irá encontrando con otras crías de dinosaurio separadas de su familia. Deberán aunar fuerzas sobreviviendo a los depredadores en las tierras yermas por las que viajarán.

Una historia de supervivencia de toda la vida, de esas que nos tocan el corazoncito. La mano de Don Bluth se nota detrás cuando algún grave peligro amenaza a los protagonistas, o en sus momentos más dolorosos emocionalmente. Cada cierto tiempo se ven envueltos en un problema, que sólo solucionan al colaborar. Toda la película es lo mismo. Con cada nuevo incidente le hace más amigos, aunque sean de especies diferentes.

Para lo corta que es (una hora) En busca del valle encantado tiene un montón de escenas sin diálogos que hablan del estado de los personajes. El diálogo de Sera y Piecito es bastante natural, se sienten dos niños que no saben cómo actuar, asustados. La parte molesta viene de Petri el pterodáctilo  y Patito (ni la wiki sabe de qué especie es). Patito con su “Sí Sí Sí” puede resultar molesta, pero su personaje es quién mantiene al grupo unido. Es muy mona con toda su curiosidad e inocencia. Es el corazón del grupo que se preocupa por todos.
Petri sólo sabe molestar y hablar en tercera persona. Efectivamente, el grano en el culo del grupo (a nivel personal).

Patito cute as hell.

Al final son todos niños apoyándose en una situación que les supera. Tienen miedo, no saben a dónde ir, pero llorar por sus familias no resolverá nada.

El líder

Piecito es el personaje que más chupa cámara, pero por su historia. Es la única cría que su especie ha conseguido salvar de los depredadores, su madre muere y un terremoto le ha separado de sus abuelos. La trama descansa, mostrando su proceso mental, tratando de entender lo que significa la muerte. Que alguien así se levante, recoja a un grupo de crías extraviadas y las lleve al valle…. Si esto no es un ejemplo de superación, que venga Dios y me baile una sardana.

Sera no tiene el mismo desarrollo que Piecito. Es una cría fuerte y orgullosa desde que rompe el huevo. No quiere ir con nadie, por temor a mostrarse débil. Admira la figura imponente de su padre, siempre impasible. Desde el momento de su nacimiento muestra lo dura que es. En cambio lo que hace funcionar a su personaje es que por cada momento de ese estilo, tenemos un momento suyo de debilidad que hace empatizar con ella. No lidera como Piecito, quiere la atención de la gente. Sera usa al grupo como refuerzo de su confianza. Quiere ser amiga de este y el resto, pero no quiere admitirlo abiertamente por su orgullo.

Piecito recién nacido abrazando a su madre.

Ambas formas de ser chocan en varias ocasiones, poniendo al grupo en peligro. La fe en encontrar a sus familias en el gran valle, es lo que hace que vuelvan a reunirse. Un tira y afloja que da para emotivos momentos que muestran el arco de desarrollo del grupo. Un grupo que vemos nacer. Que ríe, llora y explora el mundo. La banda sonora encapsula esta sensación, con un coro que aporta grandiosidad a esta aventura. Marcando los momentos alegres, tensos o tristes. Como una larga canción que no está atada a un periodo de tiempo.

Jurassic Moisés

La evolución es, según la frase que malinterpretó Hitler, “la supervivencia del más apto a su entorno”. Una forma muy simplificada de hablar sobre el trabajo de Darwin (no, no el amigo de Gunball), el origen de las especies.  Bluth usa esto con la supervivencia de los dinosaurios en un entorno hostil, donde los depredadores son los organismos dominantes. Lo único más poderoso que ellos, acaba siendo la cooperación. Esto justifica más el tropo clásico de “la amistad salvando el día” tan sobado por las grandes producciones infantiles. Los amigos ganan el día porque han creado unos lazos, por tener una meta común, porque todos han usado sus habilidades para ayudar al grupo. Eso es la supervivencia, no sacarse un Deus Ex Machina que recompense a los buenos.

El villano Dienteagudo. Aterrador as hell

Su supervivencia es encomiable por el titánico esfuerzo que supone. Aunque este es un viaje de fe, como Moisés guiando a los judíos por el desierto sin otra cosa que “la palabra de Dios”. Nuestro protagonista no tiene un báculo que separe mares, sólo las últimas palabras de su madre. Una mujer que creía en la esperanza del gran valle, donde encontrar a más de su especie (prácticamente extinta). La motivación de Piecito es diferente, como ya he dicho varias veces. No ha conocido otros de su especie más que su familia, por lo que ha aprendido a relacionarse con dinosaurios de otras especies. La compañía no es un problema.
Los símiles con Moisés no se limitan a eso. Probablemente Bluth usase esa historia como referencia.
-Los dinosaurios deben andar durante días en busca de este paraíso en pleno yermo desértico.
– Son guiados por un líder convencido en salvarles del hambre y sed.
– Huyen de un grupo de depredadores dispuesto a matarles.
– El protagonista pierde a su madre siendo aún demasiado pequeño para valerse por sí mismo.
– El guía recibe un objeto de los cielos que lleva consigo a lo largo del viaje (la hoja de 5 puntas que representa la unión de los cinco niños).

No son muchas, pero las similitudes están ahí. Hay similitudes bíblicas en la cinta. Quizá por ello aguanta tan bien el paso del tiempo.

Un clásico envejecido

Estamos ante un clásico con una historia atemporal sobre lidiar con la pérdida y otros problemas básicos de la vida. Sera, Piecito, Púas, Petri y Patito son un elenco de niños tópicos, fantásticamente escritos. Al igual que otras películas de Bluth, cada esquina esconde un nuevo peligro para estas crías de dinosaurio (un depredador, un obstáculo natural, falta de comida, etc.). El manejo de la tensión y la bonita amistad que desarrollan los protagonistas hará de este film las delicias de los más pequeños. Los nostálgicos que viesen la película cuidado, hay partes que no aguantan el paso del tiempo tan bien (cambio de colores, animaciones reutilizadas, fondo y personajes no siempre fusionándose, etc.).  Salvando esas pequeñeces, esta película la recomiendo encarecidamente para ver con hijos/sobrinos. Es una buena manera que se familiaricen con conceptos duros difíciles de comprender como la muerte.

¿Qué más se puede decir? Es una película breve, pero llena de mensajes para los peques de la casa.